Más obstáculos que colaboración, encontró la Comisión Fox

Restricciones, obstáculos y sucesivas crisis internas han caracterizado las labores de la comisión Fox, que el 11 de abril podría finalizar sus pesquisas si la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados (Jucopo) decide no ampliar la vigencia de sus trabajos, originalmente fijada en seis meses.

Constituida poco después de que se dieron a conocer evidencias del enriquecimiento de Vicente Fox, esta comisión ha tenido que afrontar limitaciones de origen y obstrucciones gubernamentales que, sin duda, han reducido la amplitud de sus indagaciones sobre las presuntas irregularidades del exmandatario cuando estuvo al frente del Poder Ejecutivo federal.

De entrada, en el acuerdo que le dio origen se destacó que las comisiones especiales no pueden establecerse "para revisar actos de particulares"; es decir, éstos no pueden ser citados a comparecer ni requeridos para presentar información. Por ello el exmandatario no pudo ser citado por los diputados que integran la citada comisión.

Por otra parte, pese a los ofrecimientos del entonces secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, en el sentido de que el gobierno estaría dispuesto "a brindar toda la información que los legisladores requieran", lo cierto es que la administración federal bloqueó, so pretexto de que se trataba de "información reservada", muchos de los datos sustantivos para que las pesquisas lograran avances.

Incluso, meses después de que la comisión legislativa se integró, su presidente, Víctor Valencia, propuso una iniciativa de ley para que las comisiones especiales puedan obtener información reservada.

En aquella ocasión el legislador priista se quejó de que "el secreto bancario, fiduciario, fiscal, procesal y de seguridad nacional siempre son pretextos para que la administración federal niegue los reportes".

El caso Compranet

Éste no ha sido el único obstáculo encontrado por los legisladores. En el curso de las investigaciones, la Secretaría de la Función Pública eliminó de la página web de Compranet la información de las compras gubernamentales correspondientes al sexenio foxista.

La desaparición de los archivos tuvo lugar poco después de que una investigación de EL FINANCIERO en relación con Compranet reveló cuadros de simulación empresarial y contratos arreglados, proveedores fantasma, cifras infladas en la compra de productos, claras violaciones a la normatividad y hasta la adquisición de artículos descontinuados, entre otras anomalías ocurridas durante el sexenio pasado.

Ante las reiteradas demandas de la comisión Fox para que los archivos del foxismo volvieran a hacerse públicos, la Secretaría de la Función Pública, en medio de evidentes contradicciones, entregó a los diputados que siguen el caso 333 mil 200 fojas, correspondientes supuestamente a los registros de Compranet del sexenio anterior.

La información, sin embargo, ni siquiera se encontraba certificada, además de que se entregó en 81 cajas sueltas y sin seguros. Su pobre calidad se confirmaría días más tarde.

Por otra parte, desde su creación, los diputados que conforman la comisión Fox se han enfrentado en numerosas ocasiones. Por un lado, el bloque PRI-PRD-PVEM, y por el otro, el grupo panista. Las divisiones, incluso, los han llevado a realizar diligencias cada uno por su cuenta, prácticamente en secreto y sin informar al bloque contrario.

Por ejemplo, el diputado Víctor Valencia se ha reunido al menos dos veces con Lino Korrodi, en una decisión personal y sin informar de ello a la comisión. Mientras tanto, por separado, los diputados del PAN llevaron a cabo una visita al rancho de Vicente Fox, también en secreto.

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