martes, 24 de julio de 2007

Sarukhán critica políticas migratorias de gobierno de Fox con EU; causó daño


“Pienso que el propio gobierno mexicano anterior hizo mucho daño", declaró el embajador mexicano en EU al diario The Washington Times. "Tonto error" ofrecer mapas a los migrantes, dijo.


El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, criticó al Gobierno del ex presidente Vicente Fox, por haberse entrometido en el debate sobre la reforma migratoria y lamentó la “tonta” decisión de ofrecer mapas a migrantes para cruzar la frontera.

“Pienso que el propio Gobierno mexicano anterior hizo mucho daño por la manera en que trató de posicionarse públicamente en un debate interno de Estados Unidos, así como los que creían en una reforma migratoria amplia”, aseguró, en una entrevista publicada por el conservador Washington Times.

El embajador subrayó además que su país no puede dar lecciones a Estados Unidos en el tema migratorio: “Es muy difícil para México predicar al norte lo que no hace en el sur”, admitió Sarukhan, quien asumió el cargo en Washington a principios de año, tras la llegada al poder del nuevo gobierno.

“Si no cambiamos los retos fundamentales de las violaciones de los derechos humanos de emigrantes latinoamericanos o centroamericanos cruzando la frontera (sur) de México, nos resulta muy difícil decirle a ustedes que deberían proteger los derechos de nuestros ciudadanos en este país”, subrayó.

El embajador criticó asimismo la iniciativa tomada hace dos años en su país de ofrecer mapas a los migrantes, antes de que emprendan la travesía por el desierto de Arizona, medida que había sido fuertemente rechazada por el gobierno estadunidense.

“En aquel entonces yo era el cónsul general de México en Nueva York y cuando vi esto dije: ¡Qué error más tonto!”, aseguró el diplomático mexicano, al tiempo que precisó que los mapas fueron realizados por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), que es independiente.

“No creo que esa sea la manera de buscar sinergias con Estados Unidos para manejar conjuntamente una frontera muy compleja”, lamentó, al tiempo que subrayó que el nuevo Gobierno efectuó “un cambio de posición espectacular” y deseó que Washington lo haya notado.

En junio, el Congreso estadunidense fracasó por segunda vez en un año en su intento por aprobar una reforma migratoria que regularizaría a los estimados 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, la mayoría mexicanos.

El único proyecto que ha recibido el visto bueno de los legisladores ha sido la construcción de un muro en la tercera parte de la frontera con México, aunque todavía no otorgó los fondos necesarios para culminar las obras.