sábado, 15 de septiembre de 2007

Y que siempre no va a dar el grito...


Vicente Fox, quien se hace llamar todavía “presidente”, emitió un comunicado desde el Centro Fox; en él aclaró que no dará el grito ni encabezará ceremonia alguna en su rancho de San Cristóbal, en Guanajuato.

No pos con estas noticias ya le entró la depresión de seguro...

SFP indaga al foxismo por el caso Ye Gon

El Universal

La Secretaría de la Función Pública (SFP) indaga a Relaciones Exteriores, a la Secretaría Particular y a la Oficina de la Presidencia de la República, de la administración foxista, para verificar el procedimiento de entrega de la nacionalidad mexicana al chino Zhenli Ye Gon en 2003.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el titular de la dependencia, Germán Martínez Cázares, informó que la investigación lleva a Aduanas, “donde revisamos todos los procedimientos para el otorgamiento e internación de mercancías”; a la Cancillería y a la Presidencia de la República para todo lo que tiene que ver con la entrega de la nacionalidad a ciudadanos extranjeros.

El 3 de febrero de 2003 Ye Gon fue uno de los nueve, entre más de 3 mil nacionalizados, que recibieron de manos del ex presidente Vicente Fox su carta de naturalización.

Hasta ahora se desconoce quién tomó esa decisión.

Cuatro años después fueron decomisados 205 millones de dólares de la residencia del asiático en las Lomas de Chapultepec y fue acusado de introducir ilegalmente más de 80 toneladas de seudoefedrina, utilizada para producir drogas sintéticas.

Investigaciones realizadas por la Procuraduría General de la República (PGR) señalan que el empresario de origen chino transfirió unos 10 millones de dólares a China, a través del sistema bancario estadounidense.

Los resultados se entregaron a autoridades de Estados Unidos para que se incluyera en el proceso que se le sigue en esa nación.

La red internacional de Ye Gon también operó en aduanas de Estados Unidos.

Funcionarios de la PGR informaron que además de la aduana de Long Beach, California, utilizada para introducir a México embarques de seudoefedrina procedentes de China, también hubo operaciones ilegales en la de Corpus Christi, Texas.

En Jalisco, agentes federales detuvieron a James Smith, presunto socio estadounidense de Ye Gon, contra quien existía una orden de captura, por su presunta relación en el tráfico ilegal de seudoefedrina.

Autoridades de la PGR indicaron que habría facilitado la llegada de embarques del químico utilizando autorizaciones de importación falsas, pero un despacho de la agencia Notimex negó más tarde la versión.

La PGR solicitó órdenes de aprehensión contra cinco presuntos implicados en esta organización que estaban bajo arraigo, tres de ellos empleados de la Cofepris.


Opacidad y corrupción en la asignación de becas

Durante el gobierno de Vicente Fox, el Fonca benefició con más de 400 millones de pesos a 444 creadores. En esa lista aparecen funcionarios, familiares y “colegas” que mantienen becas vitalicias del gobierno federal. En el primer año de la administración panista de Felipe Calderón, la tendencia a beneficiar a unos cuantos prevalece, mientras que el Conaculta reserva su información hasta 2016


Alba Martínez
Contralínea


En el sexenio pasado, cuando Vicente Fox ocupó la Presidencia de la República y puso a Sari Bermúdez al frente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), se duplicaron a 414 millones 668 mil pesos los estímulos económicos para miembros del Sistema Nacional de Creadores Artísticos (SNCA); sin embargo, el número de beneficiados se mantuvo con relación a la administración de Ernesto Zedillo.

Dicho apoyo económico, para un grupo de 444 creadores, significó el 48.14 por ciento de todo el presupuesto asignado al Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca).

A 19 años de constituido, el SNCA es cuestionado por sectores artísticos que ponen en duda la calidad de proyectos y trayectorias de los artistas beneficiados con becas y estímulos económicos. Desde 2002, postulantes excluidos argumentan lo que consideran notorios favoritismos, carencia de criterio, corrupción, nepotismo y amiguismo. Ahora, en 2007, este polémico sistema asignó estímulos. Los dictámenes no son claros y los beneficiados son pocos.

En los primeros meses de este año y con los resultados de una nueva selección, los cuestionamientos apuntan a los jueces responsables de distribuir las becas y modificar las reglas de operación del sistema para beneficio personal.


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Recursos públicos para el Centro Fox

El Centro Fox, que construyen el expresidente y su esposa Marta Sahagún en su rancho de San Cristóbal, Guanajuato, emplea a personal administrativo que en el sexenio pasado laboró en la residencia oficial de Los Pinos y que ahora le cuesta al erario 3.5 millones de pesos por año; mientras que efectivos del Estado Mayor Presidencial también son utilizados para resguardar esas instalaciones privadas que, según el PRD en el estado, servirán de sede operativa y de capacitación ideológica para un nuevo partido de ultraderecha

Yenise Tinoco / Rubén Darío Betancourt, fotos / Contralínea

Al menos 17 personas que laboran en las oficinas del Centro Fox cobran sus salarios con cargo a la Presidencia de la República, lo que representa un gasto anual del presupuesto federal por 3 millones 523 mil pesos, sin contar sueldos y haberes que perciben miembros del Estado Mayor Presidencial (EMP) que día y noche vigilan las instalaciones privadas y cuyo gasto el gobierno se niega a proporcionar.

Al final de un camino empedrado, entre casas humildes, la mayoría con pisos de tierra, en la comunidad de San Cristóbal en San Francisco del Rincón, Guanajuato, Vicente Fox construye, con una inversión millonaria, el centro que tiene por nombre su apellido. Financiado –asegura el expresidente– sólo con recursos de la iniciativa privada.

Donde estaban las caballerizas del rancho de la familia Fox, habitado por la madre del exmandatario hasta la muerte de ésta y hoy por su hermana Mercedes, Fox construye un megaproyecto que, según dice, será un espacio para el ejercicio académico, aunque durante su gestión como presidente de la República invitó a los mexicanos a no leer ni informarse.

Vestido con camisa azul a cuadros, pantalón café y zapatos lustrosos, el ranchero Fox camina entre la tierra, trabes, cemento, ladrillos y una treintena de trabajadores que no le dejan de silbar, mientras él recorre las instalaciones del centro, que en diciembre será inaugurado con la presencia del expresidente estadunidense Bill Clinton.

Protegido en todo momento por su jefe de escolta del EMP, el expresidente pierde su mirada en la media hectárea donde se construirá el centro y, al observar la presencia de un fotógrafo, señala con la mano lo que será la biblioteca del Centro Fox y que ahora es sólo un gran hoyo de más de 20 metros de profundidad, donde dice que concentrará los más de 4 millones de “documentos históricos” acumulados durante su mandato.

Indica escuetamente que el centro estará listo en diciembre, “y si no, ya saben”, advierte a sus acompañantes. Hasta ahora, el expresidente se ha negado a informar sobre el origen de los recursos que son utilizados para construir la biblioteca y el museo que llevan su apellido, y sólo asegura que es la iniciativa privada la que aporta el dinero para la obra.

Ana Teresa Jiménez, directora de marketing y comunicación del Centro Fox, explica que está financiado por importantes empresarios mexicanos, quienes a través de un patronato proveen de recursos a Vicente Fox para la construcción y administración del megaproyecto. Asegura que no se usan recursos públicos.

“Hay un patronato del que ahora no está permitido dar a conocer los nombres de sus miembros, pero en un futuro se informará”, y respecto a los recursos públicos que se pudieran estar utilizando en la construcción y logística del Centro, Jiménez agrega: “No hay nada, ningún recurso público”.


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