miércoles, 23 de mayo de 2007

¿Y el dinero sr. Fox?



Con más de tres años de retraso, el Congreso desnudará la gestión foxista al aprobar los dictámenes de las cuentas públicas 2002, 2003 y 2004. En números duros, se cuestiona el destino de 530,295 millones de pesos, cita "El Semanario".

El juicio contra Vicente Fox está cerca. A finales de este mes, la Cámara de Diputados ratificará lo que la Auditoría Superior de la Federación (ASF) ya había establecido: que el antecesor de Felipe Calderón se caracterizó por un manejo de los recursos públicos "ineficiente y poco transparente".

Ante ese escenario, los legisladores - principalmente del PRD y el PRI- promoverán las acciones penales y administrativas contra los funcionarios responsables de la desviación del presupuesto.
De un momento a otro, abordarán los proyectos de dictamen de buena parte de la gestión anterior en la que, según los cálculos, quedará al descubierto la opacidad en los rescates bancario y carretero, el destino de los excedentes petroleros, los múltiples fideicomisos constituidos en el pasado (como es el caso de ISOSA); así como la operación de la Fundación Vamos México y las transacciones de los hermanos Bribiesca Sahagún.
En tribuna, también tronarán contra la falta de transparencia en los Proyectos de Inversión Diferida en el Ejercicio del Gasto (Pidiregas) y la expropiación de los ingenios azucareros.
En el detalle, las secretarías de Hacienda, Comunicaciones y Transportes, y Energía, junto con el Ramo 33 ("Aportaciones Federales para las Entidades Federativas y Municipios"), serán las que concentrarán el mayor número de observaciones debido a la discrecionalidad con la que manejaron los recursos.
En números duros, se habla de presuntas anomalías por 339,456 millones de pesos en 2001; 77,682 millones en 2002; 54,000 millones en 2003; 33,157 millones en 2004 y 26,000 millones en 2005. En suma, se cuestiona el destino de 530,295 millones de pesos, a los que habrá que sumar la revisión de 2006, cuya cuenta se conocerá hasta el año entrante.

De esta forma, los documentos que se preparan en San Lázaro consignarán errores de registro contable, mala comprobación de recursos etiquetados, contratos no licitados y manejo equivocado de inversiones.

Fuente: Terra

Y le preguntamos de nuevo: ¿Y el dinero sr. Fox?