miércoles, 27 de julio de 2011

Un nuevo gurú

El ex presidente, en una faceta darwiniana poco conocida, llegó a la conclusión de que tepocatas y víboras prietas tienen capacidad de aprendizaje. El hallazgo supone una aportación revolucionaria al estudio del mundo animal. Las alimañas van de regreso a Los Pinos porque, dijo Vicente, aprendieron su lección. Ver para creer. Fox, si mal no recuerdo, llamó a la ciudadanía a sacar a los priístas “a patadas” y ahora, una década después, pone la alfombra roja para que regresen. ¿De verdad los priistas de hoy son distintos a los del año 2000?

El PRI ganará el 2012, sentenció Fox. ¿Cuál lección aprendieron, en qué consiste? No lo sé. El esposo de la señora Marta no lo dijo y si lo hizo no capté la idea. Es más lo que el PAN dejó de hacer que lo que el PRI mejoró. Coincido en que el tricolor es claro favorito, pero hay razones poco abordadas que explican su fortaleza. La primera, que solemos perder de vista aunque es determinante, es un desgaste natural del partido en el gobierno después de dos periodos presidenciales. Sobreviene en todos lados una crisis de expectativas. Las cosas no salen como se esperaban. La gente vive igual o peor que antes. Los errores que el PRI cometió hace décadas se desdibujan, se hacen chiquitos, ante los errores cometidos por los panistas en los últimos años. Los nuevos votantes, menores de 25 años, eran adolescentes cuando las historias negras del priato aterraban a todos. Los que dan miedo ahora son los panistas. El desempleo, la pobreza y la violencia que nos afligen se le adjudican al PAN, sea justo o no.

Fox y Calderón son de lo mejorcito que ha dado Acción Nacional en toda su historia, pero no tuvieron presidencias exitosas. No digo que hayan sido un desastre. Cumplieron, sí, pero no de manera sobresaliente, pasaron de panzazo. La gente, en consecuencia, está lista para recibir baraja nueva. La opción natural sería el PRD, pero el sol azteca tiene demasiados negativos en su percepción. Además, cometió el error de no diferenciarse de la derecha; al contrario, se alió con el conservadurismo en un apareamiento antinatural.

¿Qué dejó de hacer el PAN? Tuvo dos sexenios para crear una estructura territorial que le asegurara un amplio voto duro y no lo hizo. No quiso, no pudo o no se le ocurrió, todavía no resuelvo el misterio. Una cosa es privilegiar el discurso del partido “ciudadano” y otra, muy diferente, holgazanear. Los dirigentes se echaron a la hamaca. Tuvo tiempo y recursos para hacer la talacha política, pero no la hizo. Tuvo inercia ganadora para acrecentar su militancia y se conformó con contratar a los niños más aplicados del ITAM para hacer lo que hacían los burócratas priistas que pasaron de noche por las universidades. Pudo crear cuadros sobresalientes, generar las condiciones para el desarrollo de la personalidad de sus aspirantes presidenciales, pero Calderón mantuvo a todos en el sótano oscuro durante años. Hoy que les da la luz parecen vampiros al mediodía.

Los errores de comunicación social del gobierno panista no tienen parangón en la historia moderna. No conozco a nadie, ni siquiera entre los colegas de la prensa, que diga de corrido los nombres de los integrantes del gabinete presidencial. La decisión de privilegiar lealtad sobre capacidad generó en este sexenio nombramientos bizarros de ex profesores o compadres. Un cuate de la bohemia apareció de un día para otro despachando en la oficina principal del Palacio de Cobián. Así no se puede.

Lo único diferente que los priistas han hecho en la última década es no pelearse entre ellos, al menos no entre los dirigentes nacionales, porque a nivel local siguen con sus pleitos. En varios estados se dieron hasta con la cubeta, generando rupturas que representaron triunfos sonados para la oposición. Si eso de la unidad les alcanza para tener 30 puntos de ventaja en las encuestas de preferencias electorales, es más por errores de los adversarios que por aciertos propios. Lo que nos lleva a una última reflexión: el PRI regresará a Palacio Nacional si no incurre en errores garrafales. Ese es, por cierto, el secreto del éxito del gobernador Enrique Peña: comete pocos errores.

Juan Manuel Asai
Opinión


Fox reafirma que el PRI ganará en 2012 y no será una regresión

El ex presidente Vicente Fox dijo en Puerto Rico que el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, es integrante de una nueva generación de priistas democráticos, y reafirmó que en 2012 el PRI ganará la Presidencia de la República.

Hizo su declaración en una entrevista con el diario El Nuevo Día, en la cual asentó: “Hoy los mexicanos entendemos y valoramos nuestra democracia. Si el PRI regresa al poder, como sinceramente creo que sucederá, será porque ha aprendido su lección”.

“Hay una nueva generación de priistas cuyos miembros crecieron en un ambiente democrático, Enrique Peña Nieto pertenece a esa generación”.

Fox participó en un encuentro de empresarios y en su entrevista al diario puertorriqueño también expresó: “Creo que el cambio en el régimen ha sido de fondo y no va a haber una regresión aun con el triunfo del PRI”.

Sostuvo que los mexicanos tenemos ahora un Poder Judicial totalmente diferente al que teníamos, el cual estaba manipulado por el PRI hasta el 2000 –cuando él entró al poder.

Hay un nuevo Poder Legislativo con una fuerte presencia de los partidos de oposición, “que no se va a dejar manipular”, recalcó.

—¿Por qué el PAN no tiene aún un candidato capaz de enfrentar a Peña Nieto? –le preguntó su entrevistador.

—No es un problema de candidatos, sino de partido. Mi juicio es que el PAN no ha hecho su tarea, aseveró.

“Un partido político tiene que estar activo cuando hay elecciones y más activo aún cuando no las hay. Al PAN se le ha hecho tarde y ahora se asocia con quien no debe asociarse: con el PRD, representante de una izquierda desdibujada, sin sentido, sin norte”, añadió el ex presidente.

Luego dio a conocer que existen panistas que han intentado censurarlo o limitarle su derecho de expresión.

PINCHE FOX.
“Es verdad que hay muchos panistas que dicen: ‘que ya se calle ese pinche Fox, que todo el día dice pendejadas’, pero para mí es fundamental el tema de la libertad y si no empiezo conmigo mismo, a decir las tonterías que se me ocurran, a decir lo que pienso, si dejo que me callen desde la presidencia o desde mi propio partido, estoy perdiendo mi libertad”.

—¿Qué prefiere tomar: Coca Cola o Pepsi? – le preguntó por último su entrevistador.

—Cualquier refresco es bueno. Igual que PRI o PAN, lo importante es que sirva, dijo el ex presidente.




"O si quieren juego a las vencidas con el PRI para que vean
como si puede ganar"