miércoles, 22 de junio de 2011

Cosas de Fox

Será inolvidable hasta que caiga
en el olvido. Florestán

Vicente Fox ha sido un personaje desde que decidió dejar la Coca Cola y entrar a la política. Lo fue como diputado federal, ahí están las imágenes con las orejas de burro y los bolsillos llenos de papeletas electorales en protesta por el fraude; lo fue cuando tuvo que ganar dos veces el gobierno de Guanajuato, lo siguió siendo como precandidato, imponiéndose al PAN, no dejó de serlo como candidato y ¡qué decir de cuando llegó a Los Pinos!

Su personalidad resultó tan arrolladora, que fue él, y no el PAN, quien derrotó al PRI en las elecciones de 2000; que fue él, y no el PAN, el que se impuso como candidato presidencial; que fue él, y no su partido, el que lo llevó a ganar dos veces el gobierno de Guanajuato.

Pero la suma de atractivo y carácter dio como resultado la incapacidad de anteponer la investidura presidencial a ese personal estilo de ser, lo que devino en lo que todos vimos.

Pero si como presidente hizo valer más las ocurrencias que las ideas, como ex presidente sigue siendo el mismo Fox, por la libre, sin concepto de equipo, de cuerpo o de partido. Él está por encima de todos: equipo, cuerpo, partido.

Para confirmarlo basta releer el perlario de sus declaraciones, alegría de los periodistas.

Las más recientes, el domingo en su rancho, sacudieron a la dirigencia panista y a sus precandidatos, las ondas también llegaron a Los Pinos.

Me refiero a sus proyecciones para las próximas elecciones, cuando adelantó que el PRI ganará las elecciones de gobernador del Estado de México, comicios que serán muy ilustrativos (sic) de lo que pasará en las votaciones federales de 2012.

Tengo claro que las declaraciones de Fox no tienen destinatario ni diseño, que son, como han siempre, producto de la ocurrencia, derivadas de la imposibilidad de decir lo que se piensa, cuando éste es un ejercicio, por esporádico, excepcional.

En privado
Joaquín López Dóriga


Tíos de Paris Hilton donan a Fox 6 mdp para educación

Los hermanos Steven y William Hilton, tíos de la socialité Paris Hilton, informaron el lunes acerca del donativo por 500 mil dólares (alrededor de 6 millones de pesos) a Vicente Fox para apoyar programas educativos.

El ex mandatario dijo que los recursos se destinaron para la construcción del pabellón donde imparten clases de liderazgo a estudiantes que participan en el programa “Presidente por un Día”.

“Ellos nos hicieron una contribución, una donación, de medio millón de dólares, que son aproximadamente seis millones de pesos, mismo dinero que se invirtió en el pabellón de liderazgo, donde hay varias salas conectadas con material muy moderno y donde hacemos la mitad de la rutina en liderazgo con 500 niños que estamos trayendo diariamente”.

“Les damos cinco horas (de clases), una inmersión en liderazgo, con la idea de levantarles la mirada, darles una fuerte dosis de autoestima”, explicó Fox.

Steven M. Hilton es presidente ejecutivo de la Fundación Conrad N. Hilton, mientras William B Hilton Jr. es integrante del Consejo de la misma organización, fundada en 1944.

Acompañado por su esposa, Marta Sahagún, el guanajuatense mostró a los tíos de Paris Hilton el Centro Fox, el restaurante Las Delicias de San Cristóbal y los objetivos del programa “Presidente por un Día”.

“Que comprendan estos niños que vienen de comunidades rurales, de comunidades pobres, que ellos tienen la misma capacidad y el mismo liderazgo que puede tener cualquiera otra persona”.

“Vamos a estar atentos a que estos niños siempre puedan tener las oportunidades que merecen una vez que han descubierto su liderazgo y una vez que están convencidos que pueden ser como Benito Juárez, como Nelson Mandela, Martin Luther King, o pueden ser como (Francisco I.) Madero, o como tantas personas que de cuna humilde terminaron haciendo grandes cosas por la humanidad”, indicó.

Steven Hilton destacó que para su fundación es importante apoyar a los niños y ofreció más apoyo económico al Centro Fox.

Fox también anunció que instalará una escuela de futbol soccer del Milán –club italiano propiedad del Primer Ministro Silvio Berlusconi–, que pretende ser en semillero de jugadores como Javier “Chicharito” Hernández.

“En el club Milán, que tiene una escuela de futbol soccer, ya aceptaron instalar una escuela de futbol soccer aquí. Vamos hacer una liga infantil y así poder tener cerca de mil niños de comunidades rurales y tenerlos cerca del Centro para que podamos ir desarrollando su capacidades”.

Si luchan pueden llegar a ser como El Chicharito: Fox

Vicente Fox y su esposa, Marta Sahagún, encabezaron un recorrido por el centro para mostrar a sus patrocinadores — los empresarios William y Steven Hilton— el funcionamiento del proyecto “Presidente por un Día”. Y a pesar de que ya pasó casi un sexenio desde que dejó la Presidencia, entre él y Marta prevaleció el espíritu de Los Pinos.

“Ahora no, esperamos hasta después”, expresaba de prisa Marta al teléfono, como en los tiempos en que coordinaba la campaña de su entonces jefe. Sin embargo, encontraba pausas para aconsejarle a su esposo qué debía hacer o hallaba momentos para acercarse a los Hilton y practicar el arte de “quedar bien”.

“¿Cómo se dice Congratulations?”, le preguntó Steven en voz baja, “Felicidades”, le contestó Marta y acto seguido, interrumpió a Fox: “¡Amor, amor! Steven quiere decir algo....Go ahead!”

Marta siguió a su esposo hasta la réplica de la sala de gabinete, donde Fox preguntó a los alumnos —quienes jugaban a ser secretarios de Estado— cómo resolver los problemas del país. “A ver, ¿qué dice el secretario de Economía?”, preguntó Fox. Y tras la respuesta del niño, otra vez Marta: “¡Amor, amor! ¡Relaciones Exteriores!”

Fox nunca se mostró incómodo; al contrario: a la mitad del recorrido tomó de la mano a Marta mientras su hija Ana Cristina los contemplaba, a la distancia.

En la réplica de la oficina presidencial, lo mismo: Marta se coló a la foto “para el recuerdo” —dijo— y para terminar, aceptó la solicitud de una conferencia con el ex presidente.

“Pero nada de política, sólo del tema”, exigió a los reporteros, autodesignada, de nuevo, vocera del ex mandatario. “A ver, a ver, yo voy a moderar ”, decía mientras se acomodaba junto a Fox, “A ver, ahora sí, échenle”.

Y el ex presidente se limitó a exhortar a los jóvenes a no conformarse con “ser pobres, migrantes o trabajadores en campos agrícolas” y a que se convenzan de que “si luchan y trabajan, pueden llegar a ser grandes deportistas, como El Chicharito”. Marta dio por terminada la conferencia. Y la nostalgia de Los Pinos permaneció.



San Francisco del Rincón • Adriana Esthela Flores
Milenio


"¿Ese Fox qué? Yo la verdad prefiero a esta otra Fox
Ella si es mi sueño y lucharé por ella..." Chicharito.