jueves, 11 de octubre de 2007

Vicente Fox en CNN

El lunes pasado, el mismo día que Calderón dio entrevista a Diane Sawyer de la cadena ABC, el ex presidente Vicente Fox apareció en la cadena de noticias CNN, en el programa estelar “Larry King Live”, dedicado a las entrevistas.
Larry King es un personaje central de los medios norteamericanos desde hace 50 años. Cuenta con una excepcional trayectoria y ha realizado más de 40 mil entrevistas. Ha conversado con todos los presidentes de Estados Unidos desde Kennedy y con personalidades como Tony Blair, Marlon Brando, Hillary Clinton, Mikhail Gorbachev, Martin Luther King Jr., Paul McCartney, Al Pacino, Frank Sinatra, Margaret Thatcher y Malcolm X.
El año pasado, King recibió del club de prensa de Los Ángeles el premio presidencial en honor de su influencia e impacto en los medios. Este año fue el primer receptor del premio de excelencia en comunicación que otorga la Universidad de Arizona. El programa está al aire desde junio de 1985 y es el de más alta audiencia de CNN. En conclusión, no es un conductor o entrevistador cualquiera ni el programa convoca a pocos televidentes.
El pretexto de la entrevista fue el “libro” del ex presidente, cuyo título es un descarado plagio de la obra de Erich Fromm de 1968. Sobre su “obra” Fox reconoció haberla escrito para una audiencia norteamericana y que a través del texto quiere tener un diálogo con la opinión pública estadunidense sobre el tema de la migración. Diálogo debería tener pero con los mexicanos que votaron por él y que ahora se han enterado de su riqueza al parecer descomunal y de origen misterioso.
De lo aprovechable del programa, le regalo las siguientes perlas: que George Bush es un vaquero de parabrisas pues se nota que no es vaquero real, como él; que no esperaba ganar la elección del 2000 y que fue una sorpresa total; que en 2003 Bush discutió el tema de la invasión a Irak con Blair y con Aznar pero no con él, pues sólo le mandó mensajes, precisamente con el británico y el español; que ama a los Estados Unidos y que “soy parte de esa nación”, porque “mi abuelo nació en Ohio y llegó a Guanajuato en caballo y encontró su sueño americano en Mexico”, y “heredé los valores americanos de mi abuelo”; que admira a Calderón y que concuerda con él en la frase del michoacano de que México está donde hay un mexicano, sin importar la ubicación, pero que “hay que poner las botas en el suelo”.
Que le gustaría una mujer en la presidencia de Estados Unidos, en 2008; que por los casos de Clinton y Carter sabe que hay vida después de la presidencia; que en el libro es agresivo con Chávez, Evo Morales y López Obrador porque están engañando a sus pueblos; y que Chávez, en particular, “se está llevando la riqueza petrolera de los venezolanos al exterior”; que respeta los avances de salud y educación de Cuba pero que en derechos humanos Castro está en el pasado y que espera que después de Fidel, la isla pase a otra era.
En una llamada del público, una californiana le reclamó haber autorizado una carísima remodelación de Los Pinos y haber comprado toallas de 400 dólares. En el más puro estilo foxiano, escurrió el bulto y cambió el tema al decir molesto que año con año develó ampliamente sus estados financieros personales “sin estar obligado”, como si la Ley Federal de Responsabilidades se hubiera promulgado ayer. Desvió el golpe (y King se lo permitió) diciendo, con ceño fruncido, que esas eran acusaciones falsas de la oposición. Que provenían de los priistas y de los perredistas que no se reponen, los primeros, de haber perdido la presidencia en 2000 y los segundos, de no haber ganado la presidencia en 2006.
Posteriormente, aceptó haber fracasado en el combate al narcotráfico, pero alegó que las drogas son un negocio regional y que la lucha es responsabilidad de Estados Unidos y México; se declaró presidente global “de una asociación de 88 partidos de centro democrático ideológico”, como si la democracia cristiana no estuviera en el extremo derecho del espectro político; reconoció, seguramente sin darse cuenta, la existencia del “Plan México” por el apoyo de dos mil millones de dólares que la Unión Americana le dará a México para la lucha contra el narco; amenazó que “no me voy a quedar en casa” y que su Centro Fox se va a asociar con las bibliotecas presidenciales de Carter y Clinton e inclusive con la Rand Corporation, nave insignia de la inteligencia de la derecha norteamericana, “para generar conocimiento”.
Me quedó muy mal sabor de boca. Mientras King está en la cúspide de sus talentos y condujo la entrevista con maestría, sobriedad y precisión, el entrevistado sigue siendo el mismo: ocurrente, locuaz, desinformado, superfluo, vacuo y francamente mendaz. Fox, en su profunda ignorancia política, no entiende la utilidad para el país del diálogo con los adversarios políticos; no puede ser que mientras Calderón está construyendo puentes de gobernabilidad con las oposiciones, el guanajuatense los dinamite en público y en otro país y su partido se lo siga permitiendo.

FOX CÁLLATE: SEGOB

Y fue nota de primera plana en Crónica, Excélsior, Impacto y Milenio ...


El secretario Francisco Ramírez Acuña le recomienda aprenderse las reglas de la política mexicana: “quien termina su mandato debe cerrar la boca”
Quien metiera las manos al fuego por él y lo desafiara en su momento cuando era gobernador de Jalisco, ahora le exige guardar silencio en torno a su protagonismo y divo de “estrella hollywodense” en EU, en donde no le ha ido muy bien


TANIA OUBIÑA TREJO
Impacto el diario


El ex presidente Vicente Fox tiene que aprender las reglas de la política mexicana, de que cuando se deja el cargo se debe de callar, sostuvo el secretario de Gobernación, Francisco Ramírez Acuña, al criticar el activismo político del guanajuatense.
Lo anterior, a propósito de la publicación en Estados Unidos del nuevo libro “La Revolución de la Esperanza: la vida, la fe y los sueños de un presidente mexicano”, autoría del ex Mandatario, mismo que sirvió a Fox Quesada para hacer nuevas declaraciones en torno al fenómeno migratorio y temas específicos de la vida política mexicana, entre ellos el caso Oaxaca. “Ya se ha gastando más tinta de la que corresponde”, precisó el encargado de la política interna del país.
En entrevista, Ramírez Acuña aprovechó para hacer un “recordatorio” al también panista: “Todos debemos de entender, los políticos debemos de entender que el que se va se calla, todos debemos de enseñarnos a callar una vez que concluyen nuestras funciones”.
Sin abundar en el tema, el encargado de la política interior del país comentó también que del monumento de Fox que en breve develarán en Boca del Río, Veracruz, sólo es una más de las que se le edifican a los ex presidentes de nuestro país.
Ayer, Fox Quesada urgió al Congreso norteamericano a aprobar “cuanto antes” la reforma migratoria, para que los cerca de cinco millones de indocumentados mexicanos que viven en el país tengan respaldo legal.
“Yo soy migrante y entiendo bien lo que se sufre, sé de lo triste que es, pero también sé que tiene sus recompensas. Es necesario que se resuelva con rapidez el asunto migratorio en Estados Unidos", porque de momento, aseveró, “está siendo guiado por los xenófobos y por el temor que se ha extendido por el país”, puntualizó.

DEFENDERLO CUESTA CARO
Es de recordar que hace apenas un par de semanas, cuando resurgió el escándalo por el presunto tráfico de influencias y enriquecimiento ilícito del ex mandatario, Ramírez Acuña insistió tanto en defenderlo, que casi le cuesta el cargo.
Cuestionado en torno a los lujos de Fox Quesada en su rancho de San Cristóbal, el ex gobernador de Jalisco reiteró una y otra vez que por él “metería las manos al fuego”.
“Yo honestamente creo que el presidente Fox (sic) es una gente honesta, que trabajó incansablemente por el bien del país. [...] Sé de la rectitud del presidente (sic) y yo creo que simple y sencillamente que el presidente (sic) haga los comentarios y aclaraciones correspondientes; los mexicanos estarán y estaremos todos conscientes de cuál fue su percepción durante los seis años, cómo se invirtió”.
No obstante, trascendió, estas declaraciones molestaron mucho en Los Pinos, lo que derivaría en cambios en el gabinete presidencial.



DESAFIÓ A FOX
Cabe recordar que en mayo de 2004, el entonces gobernador de Jalisco, Ramírez Acuña se convirtió en el “destapador” de las aspiraciones presidenciales del secretario de Energía en turno, Felipe Calderón, lo que disgustó al entonces mandatario, Vicente Fox Quesada.
Y pese a que éste le manifestó su molestia, Ramírez Acuña lo encaró, al responderle que “En Jalisco mando yo”. Con este hecho, comenzaron las primeras versiones de la ruptura en el Partido Acción Nacional, pues no sólo se desafió al poder legislativo, no obstante la división de poderes, sino a su mismo instituto político, dirigencia congruente con la ideología de la entonces presidencia de la República.

FALTA MUCHO EN DERECHOS HUMANOS
Por otra parte, porque la libertad, la justicia, la paz y la dignidad son elementos inherentes de la naturaleza humana y no deben distinguir género, raza, religión, idioma, ideología o lugar geográfico, la Secretaría de Gobernación inició ayer los Foros de Consulta Ciudadana para la elaboración del Programa Nacional de Derechos Humanos, con el que se pretende que las garantías y libertades de los mexicanos estén protegidas por un régimen efectivo de derecho y por instituciones eficientes.
Al respecto, su titular Francisco Ramírez Acuña enfatizó que en el Gobierno de la República se tiene claro que la consolidación de nuestra democracia es un proceso que implica la promoción y defensa de las prerrogativas inherentes a la naturaleza de las personas, porque “en México, ante la ley, todos somos iguales, por lo que todos debemos disfrutar y atender de los mismos derechos y obligaciones, como una condición indispensable para el desarrollo integral de las personas”.

Rocha. Bocota del Rio