viernes, 14 de septiembre de 2007

Y los Fox nos presumen su rancho...

Y sus "pequeños" lujos cubiertos tan sólo por su salario de presidente,
pero nos abren el corazón... que ternura.


Fox pide perdón, pero no al PRI
El ex mandatario no se disculpa tampoco con López Obrador
Proceso

A casi un año de haber dejado la residencia oficial de Los Pinos y en plena campaña por alcanzar la presidencia de la Internacional Demócrata Cristiana (IDC), el ex presidente Vicente Fox Quesada vuelve a abrir las puertas de su vida personal a una revista del corazón.

“Los Fox , su vida después de Los Pinos”, dice la portada de la revista Quien, en su más reciente edición.

Acompañado de una serie de fotografías de la pareja, del rancho y de la obra de lo que será el Centro Fox, en la entrevista, realizada por Alberto Tavira Álvarez, se presenta al Fox dicharachero y fanfarrón que gobernó al país de 2000 a 2006.

Así, por ejemplo, Fox afirma que él y Martha Sahagún tienen la conciencia tranquila porque “no hemos engañado ni robado a nadie y, mucho menos, al erario”.(¿¿¿???)

Así le duela a mucha gente, indica, “somos personas honestas y decentes. Somos, como decía Carlos Castillo Peraza, ‘pecadores comunes’, cometemos muchos errores y faltas, pero las normales, las que comete cualquiera, por lo que aprovecho para pedirles disculpas a todos los que ofendí… Bueno, menos al PRI, (y) Andrés Manuel López Obrador”.

En la entrevista que, por cierto, fue conseguida vía Martha Sahagún, quien no quiso hacer declaraciones, aunque sí salir en las fotos, Fox ofrece una explicación de por qué reconsideró su decisión de quedarse quieto en el rancho San Cristóbal.

Confiesa: “Podemos dedicarnos a una vida tranquila y retirarnos. Sin embargo, nos ganó el gusanito de sentirnos activos, jóvenes, con mucha energía para entregarla a los demás. Sería muy egoísta quedarnos con nuestra propia vida”.

Antes, al principio de la conversación, Fox había dado otra razón; que, en enero de 2006, en la intimidad de su hogar, su esposa, Martha Sahagún, le dijo que le iba a hacer realidad su sueño, cuando él le preguntó sobre su futuro después de dejar la Presidencia. Ese sueño, dice, era la construcción del Centro Fox. (Foxylandia)

Cuando el reportero le pegunta que si extrañaba algo de Los Pinos, Fox le responde con otra pregunta: “Cómo ves (señala hacia un ventanal por donde se aprecia un lago),¿crees que tengo algo que extrañar?

--El poder… --ataja el entrevistador.

Fox revira: “No te creas. No todo lo que brilla es oro”. (...otra genial frase del expresichente!!!)

En otra parte de la entrevista, Fox habla de los dos libros que escribió --uno en español y otro en inglés--, los cuales están próximos a publicarse.

El exmandatario se jacta también de que ahora nadie le impone una agenda. “De acuerdo con el humor con el que me levanto, decido que hacer”, dice. (Si tengo flojera y no me tome el Prozac me quedo todo el dia viendo telenovelas...)

Sobre las “mentiras” que se dijeron en su sexenio, sostiene que él no lo ve así.

Dice que “quiero entender que, quienes nos calumniaron, lo hicieron de buena fe o con información equivocada”.

Si lo hicieron con dolo y por joder, prosigue, allá ellos y su conciencia. “Marta y yo no guardamos resentimiento alguno. Eso si, hubo algunos medios de comunicación con intereses muy particulares que nos tupieron duro, hasta llenarse. Pero no puedo tener odio contra nadie”. (Bueno sí, nomas contra el peje y sus seguidores)

Fox defiende su activismo:“Nosotros estamos trabajando. De ninguna manera me iba a quedar a apestarme (mas de lo que ya está) o a empolvarme en mi casa, ni me iba a esconder o huir del país. Esa cultura que defienden algunos medios de comunicación y determinados analistas políticos, de que el expresidente debe quedarse callado, es una cultura priista de 70 años de autoritarismo y no tiene cabida en una democracia”. (Además por eso puse al chaparrito peloncito de lentes, para que me cubra las espaldas...)