sábado, 14 de agosto de 2010

Calderón y Fox polemizan por legalización de drogas

El ex presidente Vicente Fox aseguró que él no propuso la legalización de las drogas durante su sexenio, pues no existían los niveles de violencia y de consumo que ahora hay, e insistió en que es urgente tomar la decisión de despenalizar la producción, distribución y venta de todos los estupefacientes, y de regresar a las Fuerzas Armadas a sus cuarteles, pues la imagen del Ejército se está deteriorando.

Aseguró que en su administración “existían equilibrios que hoy están rotos en una lucha sin límites por los mercados y por las rutas de trasiego de las drogas, por el control de esos mercados, que ahora los hay y nos los había antes”.

Vicente Fox dijo que “hoy estamos trabajando para Estados Unidos, y mientras ellos no hacen su tarea, en México la imagen del Ejército se deteriora y aumenta el número de muertes.

“Además está el increíble desinterés y desocupación de Estados Unidos en el tema; nos han puesto a trabajar para ellos, en estar aguantando aquí las muertes y los crímenes, los cárteles aunque ellos no hagan su tarea de limitar sus mercados y de reducir la transferencia de armamentos y balas y de reducir el lavado de dinero”, dijo Fox en una entrevista radiofónica con el periodista Carlos Loret de Mola.

En la edición de EL UNIVERSAL publicó la propuesta realizada por el ex presidente Vicente Fox de legalizar la producción, comercio y distribución de drogas y gravarlas con altos impuestos.

“Yo no estoy planteando negociaciones ni nada que se le parezca, estoy planteando una visión renovada”, dijo.

“La violencia va reducir en su intensidad y va a lograrse en un mercado abierto, un mercado legal de manejo, de distribución y venta de droga, por supuesto bajo regulación y orden bien establecido, tal como se ha hecho con los cigarrillos o tal como se ha hecho con el alcohol, y de esta manera despolitizar el tema y atacarlo a fondo. La prohibición no funcionó ni con la manzana de Adán”.

Cuando el periodista preguntó al ex mandatario por qué no lo hizo, Vicente Fox Quesada respondió: “No estábamos en la emergencia que estamos ahora. No sentí que era el momento”.

En marzo pasado el empresario Ricardo Salinas Pliego, aseguró que él propuso tanto al presidente Felipe Calderón como a Vicente Fox, en su momento, legalizar las drogas, y que ambos se negaron a tal plan para evitar contrariar al gobierno de Estados Unidos.

Durante la entrevista Loret de Mola le preguntó si era cierto que no entró al tema de la legalización para no molestar a Estados Unidos y Fox respondió:

“Yo creo que hay que tomarnos el riesgo, pues ellos están sentados en el más cómodo de los asientos”.

Critica uso de Fuerzas Armadas

El ex presidente Vicente Fox criticó la utilización de las Fuerzas Armadas en la lucha contra la delincuencia.

“Nosotros no estamos de acuerdo, nunca lo he estado con la utilización del Ejército mexicano para una tarea policiaca, ni está preparado para eso, ni corresponde a su responsabilidad constitucional. La imagen del Ejército mexicano se deteriora cada día se expone más y más a violaciones a los derechos humanos.

“Cuanto antes debería de regresar a sus cuarteles, esto tiene que atenderse desde el marco de la policía, hay que urgir y avanzar con rapidez en la creación de la policía única”.

Ayer Fox también defendió su propuesta en las redes sociales. En respuesta a sus lectores tras la publicación de su artículo: “Drogadicción, crimen organizado y seguridad: momento de reflexión y propuestas”, en su blog del Centro Fox, el ex mandatario mexicano precisó que legalizar el comercio de los estupefacientes “es poner orden y reconocer una realidad”, y de ninguna manera es “avalar que las drogas no dañen terriblemente”. En última instancia, es responsabilidad de cada persona decidir si consume o no.

Una pérdida total de tiempo.

Ramón Alberto Garza

Mientras la Nación se debate en una fallida guerra contra el crimen organizado, el Pesidente y su antecesor se confrontan una vez más, ahora es el tema la legalización de las drogas, aunque en el trasfondo es la sucesión 2012.

La droga ya está causando alucinaciones en el PAN. Y la más evidente es la pérdida del equilibrio político de los dos panistas que han ocupado la silla presidencial de México. Felipe Calderón y Vicente Fox muestran hoy el desgaste de una confrontación personal que se agudizó esta semana con el debate sobre la legalización de las drogas.

El Presidente dijo en el “Diálogo por la Seguridad” que si el problema del narcotráfico “se hubiera tocado cuatro o cinco años antes, estaríamos en una situación mucho mejor”. Y su secretario de Seguridad, Genaro García Luna, golpeó al anterior sexenio al que también sirvió al frente de la AFI al decir que “la Policía Federal en la pasada administración no tiene ninguna detención de narcotraficantes ni secuestradores” y que ahora van mil 300, sólo de secuestradores. Era contundente el mensaje de Calderón a un Fox que días antes había declarado que durante su sexenio “no se vivían los niveles de violencia que se viven hoy” y que en su sexenio existían “equilibrios que hoy están rotos”. Y el ex presidente propuso legalizar las drogas, cobrar impuestos por su venta y retirar al Ejército del combate en las calles para evitar su desgaste.

Pero ese choque está todavía por ver sus peores convulsiones con la disputa albiazul por la sucesión presidencial de 2012. Y mientras la nación es sacudida por una fallida guerra contra el crimen organizado, el Presidente y su antecesor exhiben sus miserias políticas.

Se enfrascan en dimes y diretes que nada ayudan a resolver la crisis y sí en cambio enrarecen el ambiente que reclama urgente una solución al problema.

En los últimos cinco días, los desencuentros entre quienes se supone son los más prominentes panistas, acusan un desusual desgaste y un elevado nivel de violencia en su discurso.

La disputa sólo es comparable al choque que se dio hace unos meses entre Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari, cuando el primero le admitió a la periodista Carmen Aristegui que su sucesor se había apropiado de la partida secreta. De la Madrid terminó “enfermo”.

Pero a diferencia de los ex mandatarios priístas, en el caso de los panistas está involucrado el actual presidente en funciones y su antecesor, para quienes esta disputa no es la primera en lo que va del sexenio. Para padre mano dura, hijo desobediente Vicente Fox nunca vio a Felipe Calderón con buenos ojos.
Lo ubicó en Banobras y luego en la Secretaría de Energía sólo para relevarlo como legislador en su intento por recuperar a la bancada albiazul para las causas de Los Pinos.

Obligado a renunciar como Secretario de Estado frente a lo que se leyó como un prematuro destape en Jalisco, Calderón terminó convertido en el rebelde, en el renegado del foxismo. Y a partir de ese momento Vicente Fox hizo todo lo que estaba a su alcance para bloquear el camino que Felipe Calderón se forjaba como posible candidato del PAN a la Presidencia. Santiago Creel era el elegido de Los Pinos.

Pero la mitología de “El Hijo Desobediente” hizo de Felipe Calderón un sorprendente candidato albiazul en un final de sexenio en el que lo políticamente correcto era desmarcarse del foxismo.

Ya como candiato, Calderón debió luchar a contracorriente con Manuel Espino, el lider nacional del PAN que entonces estaba resentido porque le había dinamitado la “Operación Creel”.

Pero las confrontaciones entre Fox y Calderón se vienen agravando a lo largo del actual sexenio con un Vicente Fox que en reiteradas ocasiones ha buscado retomar el control del PAN para influir en su destino, sobre todo en la sucesión presidencial del 2012. Pero el más reciente choque se dio cuando, presionado por la falta de resultados de su guerra contra el narcotráfico, el Presidente decidió abrir el debate nacional a la posible legalización de las drogas.

Obligado Calderón a aclarar que él estaba en contra de esa legalización, pero que aceptaba el debate, Vicente Fox le tomó la palabra.

Y el ex mandatario dijo que la medida era la única salida para frenar la creciente ola de criminalidad que sacude a Mexico. Y de paso cuestionó la estrategia calderonista para hacerle frente al crimen organizado.

Fox advirtió que si hoy, y no antes, proponía legalizar la droga, era porque en su sexenio “existían equilibrios que hoy están rotos” y “no existían los niveles de violencia y de consumo que ahora hay”.
La postura del ex presidente fue avalada por Jorge Castañeda, quien fuera su canciller, y que junto con el vocero presidencial Ruben Aguilar, promovieron hace un año un libro que proponía la despenalización en el consumo de drogas como salida al conflicto con el crimen organizado.

La reacción de Felipe Calderon no se hizo esperar. Y en una acusación inusual hecha ante los dirigentes de los partidos políticos, el presidente dijo: “La verdad, si este problema se hubiera tocado cuatro o cinco años antes, estaríamos en una situación mucho mejor”. El Mandatario echaba fuego sobre el sexenio de su antecesor. La acusación de negligencia sobre Fox era evidente y se presentaba como una clara respuesta a las criticas del ex presidente.

Mas aún, el pronunciamiento calderonista fue reforzado en el “Diálogo por la Seguridad” por el actual secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna, quien avaló la culpas enviadas por el presidente a su antecesor “Debo decir que México dejó un deterioro histórico en la parte de policía. Hay por lo menos unos 30 años de abandono estructural en las policías de todo el país. Igual pasó en la parte federal”, dijo el responsable de la seguridad nacional.

La crítica habría abarcado sexenios priístas y el sexenio panista de Fox, a no ser porque García Luna puntualizó: “Sólo baste decir que la Policía Federal, en la pasada administración en registros oficiales, no tiene ninguna detención de narcotraficantes ni secuestradores. En esta administración van más de mil 300, sólo secuestradores”. Un muy cuestionado planteamiento, si se considera que fue el mismo García Luna quien en el sexenio pasado ocupó distintos puestos clave en materia de inteligencia y seguridad. De hecho fue el hoy Secretario de Seguridad Pública quien recibió todo el apoyo político y económico de Vicente Fox para crear la Agencia Federal de Investigaciones (AFI) que tan pobres resultados rindió, obligando a su desaparición. La misma AFI que su creador, García Luna, calificó de absolutamente corrupta cuando ya en este sexenio Calderón le encomendó la tarea de conformar la nueva Policía Federal.